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El Berkeley Pit
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  • Estados:
    Montana

Nuevas especies de hongos y bacterias viven en este lago mortífero

El cobre de esta antigua mina a cielo abierto ayudó a electrificar Estados Unidos. Ahora está llena con más de 40 000 millones de galones de agua ácida, metales pesados y singulares formas de vida microscópica. Berkeley Pit solía ser una mina de cobre a cielo abierto ubicada en Butte, Montana, y ahora uno de los pocos lugares del mundo donde pagas para ver residuos tóxicos. El tamaño de sitio es realmente impresionante. En las fotos aéreas aparece simplemente como una enorme mancha negra.

El foso mide 1,6 kilómetros de largo por 800 metros de ancho, y tiene una profundidad de más de 540 metros, 300 de los cuales están llenos de agua ácida con altas concentraciones de metales pesados y productos químicos tóxicos, como cobre, hierro, arsénico, cadmio, zinc y ácido sulfúrico. El agua, rica en hierro, cerca de la superficie, tiene un color rojizo, que da paso a un fuerte verde lima, un poco más abajo, donde las concentraciones de cobre son más elevadas. Si te bebieras grandes cantidades de este fascinante brebaje, te mataría debido a la corrosión de tu aparato digestivo.

Curiosamente, se han encontrado nuevas especies de hongos y bacterias que se han adaptado a las difíciles condiciones dentro del foso. La intensa competencia por los recursos limitados hizo que estas especies evolucionaran para producir compuestos sumamente tóxicos que mejoraran sus posibilidades de supervivencia; se aislaron algunos de los compuestos que generan estos organismos y algunos han demostrado actividad selectiva en contra de ciertas células cancerosas. Actualmente, la investigación continúa.

Durante el tiempo en que la mina funcionó como tal, se extrajeron del foso aproximadamente 320 millones de toneladas de mineral y más de 700 millones de toneladas de roca de desecho. En otras palabras, la mina produjo el cobre suficiente para pavimentar una carretera de cuatro carriles, con una capa de cinco centímetros de espesor, de Chicago a Nueva York, con suficiente material sobrante para seguir recubriendo hasta la punta de Long Island.

Lo que debes saber antes de ir

Salida 126 de la autopista I-90. El camino está bien señalizado y hay mucho espacio para estacionar. El mirador está abierto de lunes a sábado de las 8:00 a. m. a las 8:00 p. m. y el domingo de las 9:00 a. m. a las 6:00 p. m. La entrada cuesta dos dólares.

Contenido creado originalmente para Atlas Obscura.

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